Percy Marín rompe el silencio y acusa maltratos, humillaciones y abuso de poder en quiebre con Camila Flores

El exconsejero regional Percy Marín Vera emitió una declaración pública en la que abordó por primera vez el quiebre de su relación con la senadora electa Camila Flores, relatando una serie de hechos que —según afirma— derivaron en su salida forzada del hogar familiar y en su actual alejamiento de su hija.

En el texto, Marín señaló que guardó silencio durante varias semanas por recomendación de sus abogados, pero decidió hablar para aclarar lo que calificó como “inexactitudes” surgidas tras una entrevista concedida por su esposa a un medio local. En su declaración, el ex CORE repasó los 15 años de relación que mantuvo con Flores, destacando que durante ese período priorizó el proyecto familiar y apoyó activamente su carrera política, incluso cediendo espacios propios para facilitar su proyección electoral.

Según Marín, tras su derrota como candidato a diputado, la relación matrimonial se deterioró gravemente, dando paso —afirma— a malos tratos, humillaciones y un cambio radical en la actitud de su esposa, quien habría comenzado a priorizar actividades sociales por sobre la vida familiar. Aseguró además que, pese a ese escenario, continuó siendo el principal cuidador de su hija y un apoyo constante en el trabajo político y comunicacional de la hoy senadora electa.

El episodio más grave, de acuerdo con su relato, ocurrió la madrugada del 15 de diciembre de 2025, cuando —sin previo aviso— fue obligado a abandonar el domicilio familiar tras un procedimiento policial, quedando fuera de su hogar y separado de su hija. Marín cuestionó duramente el uso de resguardos asociados a un cargo público en un conflicto de carácter familiar, señalando que ello configuraría un abuso de poder.

Asimismo, calificó como “falsa” una denuncia por maltrato psicológico en su contra, la que finalmente fue desistida, aunque —según sostiene— ya había generado consecuencias irreparables, como la suspensión inmediata del contacto con su hija. Indicó llevar más de 41 días sin verla ni tener noticias de su estado, situación que considera especialmente grave considerando que la menor se encontraba enferma al momento de su salida del hogar.

En su declaración, Marín afirmó que iniciará acciones judiciales con el objetivo de restablecer el vínculo con su hija y resguardar su bienestar, enfatizando que su prioridad es el interés superior de la menor. Además, anunció que avanzará en una demanda de divorcio culposo, aunque evitó entregar detalles sobre los hechos que —según señaló— hicieron inviable la continuidad del matrimonio.

Finalmente, Percy Marín solicitó respeto por la delicadeza del caso y llamó a los medios a evitar que se instale una sola versión de los hechos, considerando que ambas partes son figuras públicas. “Hablar no es atacar, sino evitar que el silencio sea interpretado como culpa”, concluyó.

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